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lunes, 9 de mayo de 2011

Todo es sustentable hasta que se demuestre lo contrario…

Pareciera que hoy en día no ser sustentable queda mal o por lo menos está mal visto, seria interesante que profundicemos un poco acerca de qué es ser sustentable por que esta de moda y qué es ser verdaderamente sustentable….
A esta altura ya es muy popular el triangulo de la sustentabilidad soportado por el pilar social, el económico y el medioambiental en perfecto equilibrio, sin embargo, también todos sabemos que “no todo lo que brilla es oro” y cuando nos ponemos a escarbar en algunos emprendimientos, tanto privados como públicos, que se dicen sustentables o que se llevan adelante bajo supuestos estándares de sustentabilidad, empezamos a ver que, en muchos casos, solo se trata de una declaración demagógica, en el caso de lo publico y publicitaria, en el caso de lo privado, claro está que las modas hay que seguirlas o para tener votos  o para vender más y no quedar fuera del mercado, si no recordemos la esclarecedora frase  del gran escritor español Joseph Pla: “contra la moda toda lucha es inútil”.Por eso, es sumamente importante que nosotros los consumidores estemos bien atentos a los pequeños detalles que nos van a mostrar a las claras las verdaderas intenciones de quienes se dicen pro-sustentabilidad.
Siguiendo este escueto análisis, la actividad turística no esta exenta de esta moda “Verde”, ya vemos por todos lados “Hoteles Amigables con el Medio Ambiente”, “Hoteles Verdes”, restaurantes que se autoproveen de sus “Huertas Orgánicas” y hasta “Cabalgatas Sustentables” que usan caballos hasta que casi caen muertos del cansancio pero que les dan pastito fresco orgánico para que se repongan bien para el otro día.  Desde el lado de lo público vemos hermosos y coloridos carteles indicativos en áreas protegidas que rezan “Cuidemos la Flora yla Fauna” que están hechos de metal oxidable y pintados con pinturas sintéticas que bastante poco tiene que ver con el cuidado del medio que pregonan que hay que proteger y que por cierto han sido confeccionados por personas que viven bastante lejos sin que su realización haya significado una posibilidad de trabajo para los habitantes locales.

Por eso, en mi opinión, la sustentabilidad en el turismo es una RESPONSABILIDAD DE TODOS, pero en primer lugar de todos los que en algún momento somos visitantes, es ahí cuando tenemos que preguntar a los que nos prestan los servicios cuales son las acciones puntuales que llevan a cabo para que su actividad sea sustentable atendiendo a aquellos tres pilares que mencionábamos más arriba; así mismo debemos exigir a los funcionarios y ONGs que expliciten claramente de que manera tal o cual proyecto se convierte en sustentable y no quedarnos solo con las lindas declaraciones o slogan.
Cuanto mas preguntemos, indaguemos, exijamos y nosotros mismos cuidemos,  lo que hoy es moda se convertirá en una forma de vida y de hacer negocios y llegaremos con el esfuerzo de todos y cada uno de nosotros a hacer de la sustentabilidad en el turismo un Estilo que trascienda las barreras de nuestra generación para un mundo más sano, más limpio y más justo. Ya lo dijo la gran diseñadora francesa Coco Chanel: “Las Modas Pasan. Solo el Estilo Queda”.  

De la apropiación de los recursos y “las buenas intenciones”

Hace ya unos años, durante un debate en una universidad norteamericana le preguntaron al Ministro de Educación de Brasil, Chico Buarque (conocido artista de nuestro hermano país) que opinaba, en su calidad de humanista, de la internacionalización del Amazonas para su mejor conservación y protección  en virtud de que los brasileros lo estaban depredando  a pasos agigantados. De su extensa respuesta rescato que el cantautor dijo que, si era necesario internacionalizar la amazonia porque es un bien de toda la humanidad y que produce oxígeno para todos los habitantes, también habría que nacionalizar muchas otras cosas igualmente relacionadas con el bienestar de todos los habitantes del plantea; como por ejemplo, las reservas de petróleo, el capital financiero de las grandes potencias, las colecciones privadas de obras de arte e incluso los arsenales nucleares, siendo estos mucho más peligrosos en manos norteamericanas que el amazonas en las manos brasileras.
Me parece sumamente interesante este artículo y su directa vinculación con la actividad turística contemporánea en la que se declaran áreas de protección internacional con las “buenas intenciones” de conservación de espacios de interés internacional, desarrollo sustentable, mejora de la calidad vida, preservación de culturas y lenguas además del desarrollo de los famosos “Destinos Emergentes”. En este contexto es, por lo menos llamativo, que cada vez que los países centrales necesitan algún recurso para algo, ya sea un recurso natural (agua, bosque, aire puro, etc.) o uno cultural (obras de arte, arqueología y cualquier otra manifestación cultural) ese algo adquiera, más tarde o más temprano, el grado de “importante para toda la humanidad”. Claro está que para que esto suceda son necesarios cómplices locales, que pueden ser académicos seducidos por los discursos de los organismos internacionales, políticos impulsados por los negocios inmobiliarios y de otros tipos que generan estas declaraciones o fundaciones u ONGs siempre dispuestas a recibir fondos.
Para citar algún ejemplo que nos toca de cerca a todos los argentinos, sólo alcanza con fijarse en el acrecentamiento de la importancia de las yungas para los organismos internacionales y la relación de estos paisajes con la generación de reservas de agua dulce y como recurso turístico natural. Creo que siempre debemos estar muy atentos ya que los recursos de este tipo son, casi siempre NO RENOVABLES y de NUESTRA PROPIEDAD y como en la vida misma siempre hay gente que se acerca con aparentes buenas intenciones que esconden una necesidad de apropiación de algo valioso, por eso digo, cuidemos lo que es nuestro que, aunque hoy no parezca, vale mucho más de lo que creemos, no por nada existe tanto interés desde afuera por cuidarlo “PARA TODA LA HUMANIDAD”…y retomando al impecable Chico Buarque que concluía su intervención de esta manera: “como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo pero, mientras el mundo me trate como brasileño, luchare para que el Amazonas sea, solamente nuestra” esta excepcional frase creo que puede trasladarse a muchos espacios de nuestro país, ¿no es cierto estimados lectores?.

Capacidad de Carga una problemática Real en Turismo

Hay algunas herramientas que se emplean en destinos turísticos maduros en relación a la gestión de la saturación de visitantes. Uno de ellos es el interesante concepto importado de las ciencias biológicas de “Capacidad de Carga”. Según la definición que nos brinda la Organización Mundial del Turismo (OMT), la “Capacidad de Carga Turística” es: “el numero máximo de turistas visitando en un mismo momento un sitio dado, sin causar al ambiente destrucción alguna de orden físico, biológico o económico y sociocultural, ni una degradación inaceptable del grado de satisfacción del visitante”.  Claro que como toda definición debe ser adaptada a un contexto determinado, ya que,  podemos percibir que la dificultad radica en establecer el valor numérico de la capacidad de carga de un determinado sitio o destino, en virtud de la gran cantidad de variables que intervienen.
Existe un sin fin de opiniones y posturas respecto de esta idea relacionada con la saturación, las más radicalizadas dicen que no es bueno que haya más de un visitante por cada poblador local en un destino y que superando esa relación se desatarían conflictos entre ambos grupos vinculados con el rechazo, el hartazgo y hasta la xenofobia; en el lado opuesto, los más permisivos pregonan que los sitios más visitados son los que mejor se conservan, para mantener su nivel de atractividad, en este sentido,  la capacidad de carga no resultaría un elemento decisivo para la conservación. Por último, los que estamos en el medio de ambas posturas entendemos que la llegada del turismo es algo que no puede evitarse e incluso debiera fomentarse ya que es indudable que con el turismo pueden llegar beneficios de los más variados tipos. No obstante, lo más habitual en estos tiempos es que el ritmo del desarrollo turístico desborde la capacidad previsora y de planificación,  sobre todo en los destinos emergentes, entonces, en palabras del profesor Antonio Machado Carrillo, “el problema del desarrollo turístico es un problema de relación Cantidad/tiempo”. Si el incremento de la actividad turística fuera más lento, la comunidad receptora tendría más tiempo para adaptarse a los cambios.
Podríamos entonces concluir que, lo más atinado, seria que, antes de pensar en cálculos de capacidad de carga, los destinos emergentes deberían centrarse en la idea de que, el turismo debe estar al servicio del destino y no el destino al servicio del turismo. Considero que si así lo pensamos cualquier calculo dará positivo para todas las partes involucradas. 

Patrimonio de la Humanidad?

En la “Cartilla Turística para la Comunidad” que llego a mis manos el 27/9, día internacional del turismo, la Secretaria de Turismo y Cultura de nuestra Provincia define al Patrimonio como “es el legado que recibimos del pasado, lo vivimos en el presente y lo transmitimos a las futuras generaciones”  y a la UNESCO como “La organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura”,  esta institución cuenta entre sus facultades con la capacidad de inscribir a los sitios de características excepcionales en una lista de Patrimonio de la Humanidad, en este contexto el 2 de Julio del año 2003 se inscribió a nuestra Quebrada de Humahuaca en dicha lista en la Categoría de Paisaje Cultural. Hasta aquí los datos, pero ya sabemos que es la idea de esta columna contrastar lo académico con lo real así que bajemos a la realidad aquellas bellas palabras y veamos que encontramos.
Si tenemos un patrimonio que es de toda la humanidad, entendida ésta como el conjunto de todos las personas del mundo, quiere decir que todas esas personas deberían disfrutar y beneficiarse de esos bienes que hemos heredado, ahora bien, he tenido la suerte de conocer más de un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad, tanto en nuestro país como en otros y la simples observaciones me permiten decir que los menos beneficiados con tan honroso titulo son los habitantes locales, o sea, según la definición de la cartilla citada, los dueños y herederos de ese patrimonio. Estos verdaderos propietarios de repente y en general, por iniciativa de otros, deben compartir con TODA LA HUMANIDAD eso que han heredado y que tiene que transmitir a sus hijos. La cuestión es que es imposible transmitir lo que se ha perdido y con la declaración llega el turismo, un turismo que respeta lógicas mercantilistas muy alejadas de las lógicas de los sitios patrimoniales, los cuales son declarados como tales justamente por contar “características Excepcionales” entendiendo excepcional como fuera de lo común, sin embargo pareciera ser que se honra estos espacios para que se transformen en comunes…o sea comunes a todos y comunes como todos y por comunes dejan de ser visitados…
Todo este trabalenguas me hace reflexionar acerca de si las inclusiones en la lista de sitios excepcionales persiguen el objetivo de cuidarlos para todos nosotros y los que vendrán o de preparar destinos turísticos exóticos y nuevos para viajeros de países desarrollados cansados del sol y playa y ávidos de ver como viven los pueblos “de antes”?.
Claro está que esto podría ser bueno, siempre que las declaraciones sean precedidas por una planificación inclusiva (y no digo participativa si no inclusiva) en donde la comunidad DUEÑA del sitio decida en todos los aspectos sobre qué, cómo y para quién se harán las cosas, no sea cosa que la humanidad se divida en dos: los que disfrutan y los que trabajan para que aquellos disfruten. Por ultimo me gustaría citar un comentario de un habitante de nuestra bella Quebrada en respuesta aun comentario de una senadora nacional: “Con todo respeto señora senadora, no voy a decir que no ha traído progreso esto del patrimonio, pero a que precio? Nuestra cultura ancestral se morirá en nuestra generación porque nuestros hijos, si bien respetan nuestras costumbres no las abrazan porque la globalización esta haciendo estragos en nuestra quebrada…( )… y si se muere nuestra cultura...que le vamos a mostrar al turista?…y sigue…veo en mi propia familia la codicia y la avaricia que antes no se veía tanto, todo por esto del patrimonio porque todo se ha convertido en un negocio” y termina por preguntarse nuestro amigo Martín ( residente de Buenos Aires y autodefinido coya): “podré volver a mi comunidad aborigen de OVARA o me cobraran entrada…?.
Para pensar no?